El sendero de tu destino

Ahora vos podés elegir cambiar tu destino y conocer cada paso antes de darlo.


Que contestarías si alguien te pregunta ¿Qué es el Amor? Seguramente dirías, estar con alguien que te agrada, ser bueno, ayudar al otro. Te diría que no…es mucho más fácil: El amor es dar y desear todo lo bueno hacia aquel o aquellos que se cruzan en nuestro camino. Querer es egoísmo porque siempre va a ir el “yo” adelante, el amor es justo, el amor no es posesivo o codicioso, el amor nunca es celoso o inseguro.

¿Vos amas al hijo del vecino como amas al tuyo?
Seguramente me vas a contestar que no porque el hijo del vecino no es tu hijo que engendraste con amor.

El amor es uno, es el mismo para con tu hijo como para el del vecino, si no tenés amor ¿como vas a decir que trajiste a un hijo al mundo con amor?
No alcanzar con decir yo dono todo los días al hospital de niños 100 pesos. Por eso doy amor. Grave error,

Amar es dar. Si das con tu pensamiento, con tu corazón y con tus actos, La paz que experimentaras será plena. Pues en ella comprenderás el significado del amor. Pero si en tu mente hay intención de conseguir algo a cambio. Esa misma intención convierte el amor en egoísmo. Es importante que tengas en cuenta que no se puede dar lo que no se tiene.

¿Como puedo llegar a amar?
Primero debes comenzar por vos. Busca en tu interior el aliento de vida, por ejemplo, cuantas veces uno tuvo una discusión con alguien, ya sea una pareja, un compañero un amigo, bueno, el pensamiento de amor es poder ver al otro como un espejo, esto es vernos reflejados en el otro, si vos le gritas a tu pareja en realidad te estás gritando a vos mismo. Si vos insultas al colectivero, en realidad te estas insultando a vos mismo. Amar también es amar tu cuerpo, lo que ingieras a tu cuerpo por tus sentidos es una demostración de amor. Pensá: si yo todos los días fumo un atado de cigarrillos ¿que expresión de amor le estoy dando a mi cuerpo?, que agradecimiento a la vida, a poder experimentarla, le estoy dando a la fuente de Amor.

Todos venimos de una única fuente, es la fuente creadora Dios: ahora, si sabemos que esa fuente es puro amor, y yo soy parte de de ella, entonces yo soy Amor, entonces somos encarnaciones del Amor ¿Y porque no puedo actuar como tal? Porque vivimos en la tierra y la tierra es materia (definición de materia). Al encarnar en ella experimentamos sensaciones únicas como ser ego, miedo, egoísmo, sufrimiento, etc., todas sensaciones que alguna vez experimentamos. Esas sensaciones no nos permiten manejarnos desde el Amor, si permitimos que dichas sensaciones entren en nosotros de a poco vamos olvidándonos de nuestra fuente única que es Dios Amor.
Por eso hay que despertar, ¿Cómo? Sabiendo que todos somos fuente de Amor, que las experiencias que vivimos por algo nos suceden, siempre son para fortalecernos en el amor.

Tenemos que saber que todos somos uno (todos venimos de la misma fuente creadora) y por ende somos todos hermanos e hijos del mismo padre, entonces ¿Cómo voy a tratar mal a un hermano? Cuando podamos ver al otro como uno, como hermano, el mundo cambiará y tu alma seguirá conectada con su fuente.

En la Biblia, Corintios 13 nos habla del amor en su plenitud: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
Y si tuviese profecías y entendiese todos los misterios y todas ciencias y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes y no tengo amor, nada soy.
Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres y si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es sufrido es benigno, el amor no tiene envidia el amor no es jactancioso no se envanece.
No hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta
El amor nunca dejará de ser, pero las profecías se acabarán y cesaran las lenguas y la ciencia acabará porque en parte conocemos y en parte profetizamos, mas cuando venga lo perfecto entonces lo que es en parte se acabara.
Cuando yo era niño hablaba como niño, pensaba como niño juzgaba como niño, mas cuando ya fui hombre dejé lo que era de niño: ahora vemos por espejo oscuramente, mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte pero entonces conoceré como fui conocido.
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres juntos, pero el mayor de ellos es el amor.

¿Que nos quiere decir La Biblia? Pues todo lo que se dijo antes, por más que dones todo tu dinero, por más que tengas toda la fe, sino tienes amor de nada sirve. Por ello dice la escritura que debemos ver cara a cara, esto quiere decir que debemos ver al otro como nosotros mismos.

¿Cómo puedo hacer para ver cara a cara si toda mi vida fue un sufrimiento?

“El Amor no tiene pasado, ni futuro , solo se encuentra en éste instante” esta frase de Krishnamurti es lo que concluye todo, lo que nos sirve de guía para poder vivir HOY en AMOR.


¿Qué es la reencarnación?

Es la creencia de que cada uno de nosotros pasa por vidas sucesivas, con el propósito de crecer en espíritu y de recobrar la plena conciencia de su naturaleza divina. Está excluida la metempsicosis o transmigración de las almas, según la cual los humanos pueden reencarnarse en forma animal. A la vez, provee un marco filosófico para el pasado, poniendo especial énfasis en la manera de asumir nuestra existencia actual: debemos vivir el momento presente, procurando desarrollarnos espiritualmente y ayudarnos los unos a los otros. El recorrido que hemos efectuado nos ha traído al punto en que nos encontramos. Sin embargo, lo esencial no es quiénes hemos sido o qué hemos hecho antes, sino cómo reaccionamos frente a las oportunidades y a las pruebas que surgen ahora mismo, dondequiera que nos hallemos. En efecto, nuestras elecciones y conducta del momento, provenientes de nuestro libre albedrío y son las que realmente importan.

¿Qué es Karma?

La palabra "karma" es un término sánscrito que significa "obra, hecho o acto". A menudo se le da el sentido de "causa y efecto". También, el karma puede definirse como una memoria. Por ende, no se trata de una "deuda" que tenemos que pagar conforme a algún criterio universal, ni de una serie de experiencias determinadas por nuestras previas acciones, buenas o malas. El karma es sólo una memoria, una fuente de información que incluye elementos 'positivos' y otros aparentemente 'negativos', en la cual el subconsciente busca los datos que utiliza en el presente. Esto explica, por ejemplo, las afinidades o las animosidades espontáneas que sentimos por ciertas personas. Aunque esa memoria subconsciente se refleja en nuestra fisonomía e influye en nuestros pensamientos, reacciones y decisiones, siempre podemos recurrir al libre albedrío para orientar nuestra vida.

¿Cuándo y como Reencarnamos?

Cuando fallecemos, no nos reencarnamos de inmediato. Puesto que lo que llamamos subconsciente en el plano físico viene a ser nuestro consciente en el más allá, el alma recapitula todo lo que ha atravesado y escoge, entre las lecciones que debe aprender, las que se siente capaz de asumir ahora a fin de seguir su evolución. Entonces aguarda el momento propicio para renacer en la tierra. Ordinariamente, elige un entorno que ha conocido antes. En cada nueva vida, opta por un cuerpo masculino o femenino, según el objetivo de su encarnación. Además, selecciona el ámbito y las condiciones (padres, familia, lugar, época, etc.) que le permitirán perfeccionarse y cumplir con lo que espera realizar. Sin embargo, sus experiencias dependerán de la forma en que emplee su libre albedrío dentro de ese contexto. En efecto, podemos considerar nuestras tribulaciones como obstáculos e impedimentos o, por el contrario, transformarlas en situaciones beneficiosas, en oportunidades de elevar nuestro nivel de conciencia. El proceso de reencarnación continúa hasta que logremos personificar el amor universal en el mundo y expresar nuestra esencia divina en todos los aspectos de la vida terrenal.

¿Arrastramos aspectos de encarnaciones anteriores?

los talentos y cualidades nunca se pierden, de modo que las facultades cultivadas en cada encarnación se suman al capital del futuro. Por ejemplo, el don de los niños prodigios es el resurgimiento de un talento ejercitado en una o varias existencias previas. Asimismo, un excelente profesor de literatura podría haber sido escritor, historiador y copista en vidas anteriores. De hecho, nuestras aptitudes se manifiestan en función del motivo de nuestra encarnación actual.

¿puedo resolver problemas kármicos?

el karma no se instaura entre los individuos, sino únicamente con uno mismo. En otras palabras, "uno siempre se enfrenta a sí mismo". En consecuencia, el curso de nuestra existencia se basa en las decisiones que tomamos a fin de responder a la coyuntura que nosotros mismos hemos suscitado. No obstante, la noción más difícil de entender es que, en general, se nos brinda la posibilidad de resolver nuestros propios problemas kármicos a través de nuestras interacciones con los demás. Por esta razón, en lugar de aceptar la plena responsabilidad de nuestros fracasos y decepciones, tendemos a imputárselos a otros.


Así nuestro karma nos es personal, pero nos sentimos constantemente atraídos por la gente o los grupos que nos ofrecen ocasiones favorables de asumirlo. De manera similar, ellos se acercan a nosotros en su recorrido individual para satisfacer su memoria kármica. Por lo tanto, nuestras relaciones con los demás nos permiten enfrentarnos a nosotros mismos y vivir sucesos que nos enseñan y nos ayudan a avanzar en el sendero espiritual. Con frecuencia, los episodios vividos en grupo reaparecen, en encarnaciones posteriores, como vínculos familiares, profesionales, culturales o étnicos. Las lecturas subrayan que nunca nos encontramos con alguien accidentalmente, porque las coincidencias no existen. Del mismo modo, no experimentamos de entrada una profunda simpatía o antipatía sino hacia personas que hemos conocido antes.

Debemos atenernos a las consecuencias de nuestras decisiones y actitudes previas, ya que cosechamos inevitablemente lo que hemos sembrado. La Biblia dice: "Todo lo que sembrare un hombre, eso mismo cosechará". Los adeptos de la reencarnación suelen afirmar:
"Atraemos lo que es semejante a nosotros". Esto implica que, algún día, tendremos experiencias análogas a las que nuestras elecciones han producido en la vida de otros.

A diferencia de las doctrinas fatalistas que nos reservan una suerte inmutable, somos dueños de nuestro destino. En efecto, podemos controlar nuestros pensamientos, palabras y acciones, y escoger nuestro comportamiento ante las circunstancias que nosotros mismos hemos engendrado. Comprendamos que todo lo que acontece en nuestra existencia es el fruto de nuestra propia creación, y que nuestras tribulaciones siempre contribuyen a nuestro desarrollo cuando las consideramos como oportunidades de corregir los errores del pasado o de adquirir sabiduría y entendimiento.

Descubrir por qué nos hallamos en una u otra situación no es necesariamente fundamental: lo primordial es cómo nos disponemos a hacerle frente, pues de nuestras reacciones nacen nuestras experiencias futuras. Así, dos personas podrán adoptar una actitud muy distinta en casos comparables, por ejemplo con respecto a la pérdida de un empleo. Mientras que una se angustiará y amargará, la otra verá una ocasión inesperada de reconstruir su vida y de dedicarse a alguna actividad que le apasiona desde hace mucho tiempo.

La importancia de la reencarnación es crecer en espíritu y contribuir a mejorar el mundo en el que vivimos.

“Determine por qué razón está buscando esa información. Si es a fin de oír que ha vivido, fallecido y sido enterrado al pie del cerezo al fondo del jardín de su abuela, ¡esto no le hará un mejor vecino, ciudadano o padre! En cambio, si es para saber que ha pronunciado palabras hirientes, de lo cual se ha sentido culpable, y que ahora puede redimirse actuando de manera justa, ¡entonces sí, vale la pena!”



Agua: Se relaciona con la espiritualidad; las emociones.

Anciano : Simboliza la sabiduría; el yo superior.

Automóvil / Coche: A menudo representa la orientación que se toma en la vida; el estado de salud; partes del cuerpo (motor = corazón, escape = órganos de eliminación, etc.)

Caerse: Se refiere a situaciones de las que se ha perdido el control. Significa también la falta de confianza en sí mismo, de fe, de determinación o de fuerza de voluntad.

Casa / Habitaciones en una casa: La casa se relaciona con una situación personal o una experiencia actual. Las habitaciones representan las actividades correspondientes (dormitorio = relaciones o sexualidad, cocina = comida, baño = eliminación, etc.). Además, una casa puede equivaler al cuerpo físico (techo o parte alta = pensamientos, sótano = subconsciente, etc.)

Desnudez: Significa jactarse; depender cabalmente de las circunstancias; exponerse a dificultades. Puede ser sinónimo de vulnerabilidad.

Dientes: Por lo general, simbolizan las palabras pronunciadas. Dientes que se caen corresponden a cosas que no hubieran debido decirse.

Gente / Personas: Muchas veces, las personas que aparecen en nuestros sueños representan diferentes aspectos de nosotros mismos. También pueden simbolizar las actividades, los talentos, las cualidades, los defectos, los rasgos o las características que asociamos a dichas personas.

Lugares específicos: Se refieren a las actividades habitualmente realizadas en aquellos sitios (lugar de trabajo = profesión, casa = vida familiar, escuela = aprendizaje o adquisición de conocimiento, biblioteca = saber, tintorería = limpieza o purificación, etc.)

Pesadillas: Ponen el énfasis en asuntos que se han ignorado o dejado de lado; en responsabilidades que se tratan de eludir. También expresan el miedo; la ansiedad; preocupaciones.

Sexo: Se relaciona con la sexualidad o las relaciones personales. A veces hace resaltar algo que se ha despreciado o descuidado. Puede simbolizar la creatividad; el amor; la gratificación personal.

Volar: Representa una gran alegría; euforia; una experiencia que eleva la conciencia; la espiritualidad. Significa también dominar una situación o resolver un problema.

Colores

Amarillo = inteligencia; poder personal; fuerza de voluntad; control de sí mismo.
Azul = espiritualidad; sabiduría.
Blanco = pureza; inocencia; santidad.Bronce = algo falso, artificial o erróneo.
Dorado = valor inestimable (espiritual o materialmente); naturaleza divina.
Gris = confusión; algo nebuloso o vago.Índigo = el yo superior; el alma.
Marfil = alteración de la verdad; indiferencia; actitud distante.
Marrón = asuntos materiales, terrenales o prácticos.
Naranja = creatividad; energía; sexualidad.
Negro = negatividad; depresión; cosas ocultas; lo que no se entiende o nunca llegó a la conciencia.
Plateado = valor material; intuición.Púrpura = desarrollo espiritual.
Rojo = ira o furia; deseos o apetitos carnales; identidad; creatividad básica.
Rosado = amor superior o divino; salud perfecta.
Verde = curación; crecimiento; envidia.
Violeta = espiritualidad; abnegación; renunciación.

Números

Cero = ausencia; el todo; lo completo.
Uno = unidad; primero; inicio; individualidad; supervivencia.
Dos = dualidad; opuestos; relaciones; sexualidad.
Tres = físico, mental y espiritual; cuerpo, mente y alma; gran fuerza; poder personal.
Cuatro = tierra; materialidad; servicio; estabilidad; amor humano.
Cinco = los cinco sentidos; cambio; nuevos caminos; fuerza de voluntad.
Seis = simetría; belleza; armonía; Conciencia Crística; influencia sobre los demás; autoridad.
Siete = santidad; lo sagrado; perfección; los siete chakras; unidad en Dios.
Ocho = equilibrio; justicia; infinito; gran fuerza o gran debilidad.
Nueve = cumplimiento; realización; transformación; plenitud.
Diez = totalidad; vigor; entereza; similar a uno.
Once = dominio en el plano físico; similar a dos.
Doce = orden cósmico; el círculo de la vida; similar a tres.
Trece = mala suerte; similar a cuatro.
Veintidós = dominio en el plano mental; control de los pensamientos y de las emociones; similar a cuatro.
Treinta y tres = dominio en el plano espiritual; similar a seis.
Cuarenta = limpieza; purificación; pruebas; transformación; similar a cuatro.


Las siguientes pautas son prioritarias si queremos beneficiarnos de nuestros sueños. Siendo simples y prácticas, incluso los principiantes pueden aplicarlas fácilmente

1. Anotemos nuestros sueños todos los días.

2. Sepamos que nuestras impresiones y nuestros sentimientos acerca de un sueño son esenciales para analizarlo en profundidad; y que casi siempre existen varias interpretaciones posibles, según el plano de conciencia o el nivel de conocimiento en que nos ubiquemos

3. Tengamos presente que los personajes de nuestros sueños corresponden usualmente a distintos aspectos de nuestra personalidad o de nuestra individualidad. Repasemos sus estados de ánimo, expresiones, conversaciones y acciones en el sueño, y comparémoslos con nuestros pensamientos, palabras y actos en la vida.

4. Estemos atentos a los símbolos, a los personajes y a las emociones que aparecen repetidamente en nuestros sueños. Inscribámoslos en un "diccionario de sueños" personal, especificando el sentido y la importancia que les atribuimos.

5. No olvidemos que nuestros sueños pueden sernos de gran utilidad, aunque no los entendamos enseguida. La clave del éxito reside en la asiduidad y la perseverancia.

Los sueños desempeñan el papel fundamental de hacernos distinguir lo que sucede en nosotros y a nuestro alrededor, a través de la correlación que establecen entre nuestro comportamiento habitual y los valores que constituyen nuestro ideal. Nos señalan las necesidades del cuerpo, nos revelan nuestros deseos escondidos y nos permiten llevar una existencia más positiva. Nos ayudan a tomar decisiones a partir de lo que sabemos. Así, pueden indicarnos cómo mejorar nuestras relaciones con una persona después de que hayamos hecho conscientemente todo lo posible al respecto.

En resumen, cuando nos fijamos objetivos precisos y actuamos con diligencia para alcanzarlos, los sueños aclaran y orientan nuestra vida. Tratar de obtener provecho de nuestros sueños es análogo a entablar conversación con un confidente, quien conoce todo sobre nosotros y está siempre dispuesto a abordar nuestros problemas o nuestras preocupaciones. La mayor parte del tiempo, él se limita a escucharnos; pero, muchas veces, esto es suficiente para hacer surgir respuestas que se hallaban sin descubrir en nuestro ser interior.

No existe nada importante para nosotros que no hayamos soñado antes. "Los sueños son una manifestación del subconsciente. Todo lo que llega a ser realidad aparece primero en sueños."


Aunque mucha gente no hace esfuerzos deliberados para recordar sus sueños, ¡todo el mundo sueña! A principios del siglo XX, mientras Sigmund Freud y sus colaboradores, como Carl Jung, demostraban la importancia de los sueños en el psicoanálisis, Edgar Cayce formulaba un método sencillo que permitía entenderlos de manera práctica y utilizarlos constructivamente en la vida diaria. Los cientos de lecturas de Cayce concernientes a los sueños y a su interpretación revelan que sabemos muchísimo más de lo que creemos, sobre nuestro cuerpo, nuestra personalidad, nuestra individualidad, nuestro entorno, nuestro estilo de vida.

Al soñar, tenemos acceso a diferentes niveles de nuestro subconsciente, o inconsciente. Éste almacena en memoria todos los sucesos, deseos, esperanzas y recuerdos de nuestras experiencias anteriores. También posee abundantes recursos que, a menudo, ni siquiera sospechamos; en particular, es extremadamente hábil para resolver problemas, contestar preguntas, facilitar exámenes de conciencia y despertar facultades psíquicas. Por consiguiente, los sueños pueden darnos indicaciones sobre las causas de nuestras enfermedades, la forma de vivir en armonía con nuestros semejantes, los pensamientos o las emociones que tratamos de evadir, y mucho más. Brevemente, los sueños nos ayudan a adquirir un mayor conocimiento de nosotros mismos en los planos físico, mental y espiritual.

Carl Jung, psiquiatra suizo contemporáneo de Edgar Cayce, demostró que existía en el inconsciente un nivel profundo derivado de una auténtica realidad espiritual no reconocida por Freud. En este nivel, que Jung llamó "el inconsciente colectivo", podemos comunicarnos los unos con los otros gracias a símbolos universales o arquetipos, es decir imágenes que tienen el mismo sentido para todos. Así, un gato grande o un león representa fuerza y vitalidad; los pájaros corresponden a varios aspectos del amor o de la compasión; el agua caracteriza el Espíritu; un anciano o un ancestro personifica nuestro ser superior o nuestra sabiduría interior. Eso explica por qué, a través de sus símbolos o temas universales, numerosos cuentos y mitos de diferentes culturas se asemejan.

A veces podemos asociar las imágenes de nuestros sueños a arquetipos. Sin embargo, no siempre es así, de modo que las mejores interpretaciones se logran analizando lo que cada símbolo evoca para nosotros. Por ejemplo, un rifle significará probablemente cosas muy distintas para un armero y una víctima de guerra.

Contrario a lo que en general pensamos, no hay sueños "malos", pues todos, las pesadillas inclusive, contienen mensajes destinados a ayudarnos. Soñar con catástrofes constituye una manera de desatar nuestras tensiones emocionales, nos alienta a tomar ciertas disposiciones, o nos exhorta a cambiar nuestra dieta, nuestro estilo de vida o nuestras actitudes. Si sólo les otorgáramos el interés que merecen, nuestros sueños se convertirían en una fuente inapreciable de enseñanza y de inspiración.

Mencionemos a alguien que había soñado con un hombre uniformado sin cabeza. Cayce le dijo en una lectura que, en lugar de "perder la cabeza" obstinándose en ejecutar su trabajo a la perfección hasta en los pequeños detalles, más valdría que se dejara guiar por el Espíritu. A otro que había soñado que un histérico corría por las calles gritando y sembrando el pánico, Cayce le aconsejó que dominara su mal genio.

Una mujer se había visto en sueños hablando con una amiga quien lucía una hermosa dentadura postiza; la mitad de los dientes, en forma intercalada, parecían de oro puro. En una lectura, Cayce le explicó que los dientes de oro, símbolos de las verdades espirituales que ella misma enunciaba con tanta frecuencia, eran falsos porque no ponía en práctica lo que pregonaba. A una señora que había soñado que su difunta madre estaba viva y feliz, Cayce le aseguró que no se equivocaba, pues "la muerte no es una realidad, sino una transición del mundo físico al plano espiritual".

Algunos sueños se comprenden muy bien literalmente. Por ejemplo, un sueño en el que comemos una ensalada puede invitarnos a consumir más verduras crudas. Asimismo, ocurre que soñamos con una persona que hemos perdido de vista desde hace mucho tiempo, poco antes de encontrarnos de nuevo con ella o de recibir noticias suyas.

No obstante, la mayoría de los sueños se interpretan de manera más simbólica. Así, lugares desconocidos o habitaciones cerradas suelen caracterizar aspectos de nosotros mismos que no hemos explorado o que nos negamos a considerar. Un automóvil representa comúnmente nuestro cuerpo y señala que debemos modificar ciertos hábitos, preocuparnos de un estado patológico o cuidar nuestra salud.

Los sueños de nacimientos o de muertes son aún más simbólicos. Corresponden frecuentemente a nuevas situaciones, a cambios o a la abolición de viejas costumbres.

Un sueño en el que alguien va a tener un hijo, o se ocupa de un niño joven que no existe en la realidad, anuncia en principio un nuevo comienzo en la vida o una idea que está por aparecer. Un sueño fúnebre a menudo indica la muerte de algún rasgo de nuestra personalidad. Por ejemplo, si una persona sueña que asiste a los funerales del sacerdote de su parroquia, esto sugiere que desatiende sus atributos espirituales y los deja "descansar en paz".

Los sueños que dan consejos o emiten juicios se refieren a sistemas de valores, normas o ideales que hemos adoptado: al soñar, hacemos una comparación, o "correlación" como solía decir Cayce, entre nuestras recientes acciones y nuestros criterios personales. Citemos el caso de una mujer a quien se le había recomendado, en vano, que evitara comer chocolate por razones de salud. Una noche, soñó que estaba pasando chocolate ilegalmente por la frontera mexicana, obvio signo de que hacía en la vida algo prohibido.

Estudios científicos han mostrado que cada uno de nosotros sueña. A fin de aprovechar nuestros sueños, tenemos que poner un cuaderno o un bloc de apuntes en la mesa de noche. Si dormimos lo suficiente, convencidos de que vamos a recordar nuestros sueños, y hacemos el esfuerzo de escribir, en el momento de despertar, todo lo que nos viene a la mente, sea sólo una vaga impresión o leve sensación, deberíamos acordarnos de nuestros sueños bastante rápidamente.
Ya que la misma imagen puede tener una significación diferente para un individuo y para otro, el análisis de un sueño es generalmente personal. Por ende, el mejor modo de interpretar los símbolos que vemos, sobre todo cuando se presentan en diversas ocasiones, consiste en establecer la conexión entre ellos y los acontecimientos de nuestra vida.

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